Foto: Ministerio de Desarrollo Social - Uruguay

En el marco de la estrategia de apoyo en la promoción de nuevos instrumentos para el financiamiento al desarrollo humano y sostenible, que desde 2020 impulsan el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) y el PNUD en Uruguay, el martes 7 de diciembre se firmó un Memorando de Entendimiento que tiene como objetivo evaluar factibilidad y diseñar piloto de un Bono de Impacto Social en el ámbito de la educación dual.

Los Bonos de Impacto Social, o contratos de pago por resultados, son instrumentos de financiamiento que buscan la articulación entre organizaciones de la sociedad civil (OSC), instituciones públicas, e inversores sociales, donde los inversores financian de antemano la intervención social llevada adelante por la OSC, y la institución pública se compromete a devolverle los fondos a los inversores si -y sólo sí – se alcanzan los resultados previamente acordados entre las partes. 

La actividad se llevó a cabo en las instalaciones de ÁNIMA - Bachillerato Tecnológico y contó con la presencia del ministro de Desarrollo Social, Martín Lema, el director regional del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) para América Latina y el Caribe, Luis Felipe López-Calva, el director nacional de Transferencias y Análisis de Datos del MIDES, Antonio Manzi, el representante residente del PNUD en Uruguay, Stefan Liller, la directora ejecutiva de la organización ÁNIMA, Ximena Sommer, y el contador Carlos Alberto Lecueder, en representación de empresas que apoyan a esta entidad. También participó el Comité Directivo, estudiantes y egresados de ÁNIMA.

Esta es una propuesta educativa innovadora de Bachillerato Tecnológico, en modalidad dual, en Administración y Tecnología de la Información y Comunicación (TIC), de gestión privada y acceso gratuito. Durante la actividad la directora ejecutiva de ÁNIMA, Ximena Sommer, se refirió al resultado de la evaluación de impacto del último año y medio que arrojó un incremento en los índices de culminación de este tipo de bachilleratos en más de un 100% y que multiplica la inserción laboral de los jóvenes que egresan.

 

Foto: Ministerio de Desarrollo Social - Uruguay

 

También tomaron la palabra los jóvenes para contar sus experiencias en primera persona; y el empresario Carlos Lecueder quien indicó que se trata de hacer una inversión social, cuidando los recursos, y generando el mayor impacto posible en los jóvenes.

Martín Lema, en representación del MIDES, repasó los testimonios de los presentes y destacó, por sobre todo éxito, la persecución de la felicidad y la formación de “buenas personas” como objetivo último de la sociedad, con la educación y el trabajo como sus principales aliados.

Luis Felipe López-Calva expresó que a veces hay que invertir muchos años y esperar para ver resultados, para ver si la inversión rinde y cuál es su impacto. En cambio, esta herramienta de los bonos de impacto, este modelo educativo que combina estudio y trabajo, apunta a crear una sociedad productiva. El PNUD sería en este escenario un actor que permita vincular el sector privado con el sector público, darle credibilidad y escala.

“El PNUD es una red que lleva a Uruguay al mundo y esta experiencia puede ser un ejemplo a replicar”, manifestó López-Calva.

A partir del 2010, cuando se lanzó el primer Bono de Impacto Social en el Reino Unido, el interés por esta herramienta ha crecido en todo el mundo, contando al día de hoy con más de 200 Bonos de Impacto Social en 37 países.

Fuente: MIDES.

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