Seminario inaugural sobre Protección Social en Montevideo

02-ago-2017

Foto: Twitter @Mides_RRII

El lunes 31 de julio, enmarcado en la firma del acuerdo sede que establece la realización de la Segunda Reunión de la Conferencia Regional sobre Desarrollo Social de América Latina y el Caribe en Montevideo, se realizó el Seminario sobre protección social.

La actividad contó con la participación de Laís Abramo, directora de la División de Desarrollo Social de la CEPAL; Lidia Brito, directora de la Oficina Regional de Ciencias de la UNESCO para América Latina y el Caribe; Mireia Villar, coordinadora Residente de las Naciones Unidas y Representante Residente del PNUD en Uruguay; y Armando Barrientos, profesor de Pobreza y Justicia Social de la Universidad de Manchester (Reino Unido).

En la presentación de clausura del seminario, Bárcena repasó los principales fenómenos geopolíticos y sociales que han impactado al mundo en el último año (desde la “hiperglobalización cuestionada” hasta el “desencanto peligroso” que experimenta parte de la sociedad), en un momento en que los países están haciendo esfuerzos por cumplir la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y sus 17 ODS.

“En un contexto económico y político favorable, la región logró avances significativos en materia de reducción de la pobreza y disminución de la desigualdad, con políticas activas en el ámbito social y en el mercado de trabajo. Pero ahora enfrenta un contexto más difícil, caracterizado por menores tasas de crecimiento y de intercambio comercial, que van de la mano de un menor espacio fiscal y de inversión”, explicó.

Bárcena manifestó especial preocupación por la tendencia a la disminución que muestran los presupuestos destinados a políticas sociales en América Latina y el Caribe, por lo que llamó a proteger los avances y evitar retrocesos para no dejar a nadie atrás.

Hoy los programas de transferencias condicionadas de ingresos cubren al 20% de la población latinoamericana y ha habido un aumento significativo del porcentaje de ocupados afiliados al sistema de pensiones (del 42,3% en 2002 al 53,9% en 2013), aunque aún se registran marcadas diferencias según los niveles de ingreso de la población, detalló.

La Secretaria Ejecutiva de la CEPAL pidió desmantelar las desigualdades entrecruzadas que persisten en la región y que se potencian según la edad, el género y el origen étnico y racial de la población, entre otros factores. Por ejemplo, dijo, los ingresos laborales de mujeres indígenas y afrodescendientes son aproximadamente la mitad de los ingresos de hombres no indígenas ni afrodescendientes (ambos ocupados con educación postsecundaria).

En su alocución, la representante residente del PNUD, Mireia Villar, destacó la necesidad de “aterrizar” los compromisos internacionales a las políticas públicas. En sentido,  destacó a la Agenda 2030 y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible “como plataforma para la negociación, construcción de acuerdos y acción articulada”.  “La Agenda 2030 delimita de manera normativa el campo de acción. Su ‘piso’ se ubica en los derechos de las personas y las comunidades y su ‘techo’ en la garantía de sostenibilidad del ambiente”, agregó.

Por otra parte, señaló que “existe evidencia en la región que da cuenta de que el crecimiento económico presenta retornos decrecientes” para lo que el “abordaje multidimensional de los problemas del desarrollo es una de las claves en la nueva era de políticas públicas”. “La región parece encontrarse  precisamente en busca de nuevas respuestas”, añadió.

Villar indicó que ante un contexto cambiante y una nueva visión de desarrollo “las políticas públicas se enfrenten a nuevos desafíos”. En ese sentido, destacó los avances de Uruguay en la última década y media, señalando que alrededor de un 80% de su población pudo salir de la pobreza en el período 2003-2013 (movilidad económica ascendente) y que la movilidad descendente para todos los grupos fueron menores al 10%. Sin embargo, enfatizó en que el país debe construir políticas “para no perder lo ganado, con el objetivo de evitar la recaída en la pobreza de los grupos vulnerables”.