#EXISTEN. Jóvenes que hacen la diferencia: La música es mi Dios

18-abr-2017

Axel Silva tiene veintitrés años y hace cinco que comenzó a estudiar canto lírico en la Escuela Municipal Vicente Ascone en Montevideo. Su pasión es el canto y por eso decidió realizar la prueba de admisión para ingresar a la Escuela. De casi veinticinco postulantes quedaron tres.

Haber pasado la prueba fue una forma de demostrase a sí mismo que podía cantar. Un desafío personal y la oportunidad de romper con estereotipos.

“Considero que la música clásica es elitista”, cuenta Axel. “El vincularme a este ámbito siendo afrodescendiente para mí es muy importante. Estoy marcando presencia. Estoy diciendo acá estoy yo y vengo a estudiar esto”. Explica que hoy hace militancia a la cortita. “Como militante quiero cambiar mi mundo. Son los pequeños pasos los que hacen a los grandes movimientos”.

El diálogo es la mejor manera de hacer militancia y para lograrlo hay que ser auténtico, sostiene. “Creo que contribuyo a desarticular estereotipos siendo yo mismo. Mostrándome como soy y confiando en mí, en mi trabajo y en lo que puedo llegar a ser”.

Su familia fue un pilar fundamental en este proceso. “Mi madre me contaba que mi padre cantaba en un coro. Fue un referente para mí pese a que nunca lo escuché cantar. Así fue que me fui vinculando con el canto”.

Además del canto lírico estudia Psicología y forma parte de dos bandas de rock. Alex tiene claro su camino y piensa que la mayor dificultad es desarrollarse como persona. Para alcanzar cualquier meta es necesario confiar en uno mismo sin importar lo que piensen los demás. “Una vez que tenés un punto fijo los obstáculos se van sorteando y se van diluyendo”.

Axel es uno de los jóvenes afro que alcanzan a realizar estudios terciarios: sólo un 7,5% de los varones afro alcanzan este nivel educativo, mientras que para los varones no afro el porcentaje se ubica en 17,5%.

La música lo mueve, lo apasiona y la considera su Dios.

Alex es constante. Con mucho trabajo, todo lo que se propone lo logra. “Ahora soy competitivo conmigo. Quiero lograr lo que me propongo y para saber a dónde quiero ir tengo que conocerme a mí mismo”, afirma.

Para hacer la diferencia hay que ser uno mismo. Tener proyectos, moverse, animarse y mostrarse tal cual se es.

Mirá el video de Axel aquí.

Esta historia se enmarca en la campaña “#EXISTEN. Jóvenes que hacen la diferencia” llevada adelante por el INJU e INMUJERES en el marco de una convocatoria regional del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). La producción de las historias se realizó en 2015 y se relatan en presente.

Es un reconocimiento hacia la juventud uruguaya que busca promover acciones que contribuyan a la construcción de culturas libres de estereotipos.

Artículo publicado en el sitio web del Instituto Nacional de la Juventud: www.inju.gub.uy