#EXISTEN. Jóvenes que hacen la diferencia: No hay barreras para los sueños

13-mar-2017

Cristina heredó de su abuelo el arte de la payada. Su abuelo paterno Luis, al que no conoció, ganó varios premios realizando este género.

Con tan sólo diecinueve años toca una gran variedad de instrumentos que aprendió de oído. Pero también, en su Paysandú natal, compone chamamé y candombe.

A los nueve años, en la escuela de música, aprendió flauta. Fue el profesor quien le enseñó acordes para componer payadas.

“Me encanta. Es un ejercicio para la mente”, asegura. Cristina cuenta que las payadas casi siempre surgen en los cumpleaños. También tuvo la oportunidad de payar con payadores importantes de Paysandú. Uno de ellos fue Ángel Almirón. “A veces me pongo nerviosa porque son payadores de años y como soy nueva algo me puede salir muy mal”.

Lo importante siempre es que el payador le caiga simpático al público. Es así que el humor es el ingrediente principal a la hora de crearla: “Tenés que tratar temas que tengan gracia”.

Cristina tiene gran facilidad para ejecutar diferentes instrumentos. Pero también cuenta con otra pasión: la locución y el periodismo. De pequeña le gustaba grabar programas en cassettes. Y en el futuro le encantaría trabajar en radio, hacer canciones y así difundir el folclore.

Todos los miércoles, Cristina ensaya en la Parroquia Sobrero de la Iglesia Católica de Paysandú. Junto a otras personas más formaron un grupo y Cristina toca la guitarra y a veces el bajo y cantan en misas.

Si bien no conoce a otras mujeres payadoras personalmente, las escucha. Le gustaría que se organizara un duelo de mujeres payadoras en Paysandú.
“La gente me apoya mucho. Me siento del pueblo, soy del pueblo, del barrio y entonces, me encanta y me siento bien por el apoyo”.

Cristina siente que la discapacidad visual no la aleja de sus objetivos. Cada sueño que se propone lo cumple desde chica y es eso lo que la motiva a seguir adelante en su vida. “Lo que yo siempre digo es que todos los sueños se hacen realidad y que cuando tenemos un sueño lo podemos lograr”.

Hacer la diferencia para ella es tener una meta elegida y pelear por ella hasta alcanzarla sin importar las dificultades que aparezcan en el camino. Con fe y el deseo de cumplirlas es posible.

Mirá el video aquí.

Esta historia se enmarca en la campaña “#EXISTEN. Jóvenes que hacen la diferencia” llevada adelante por el INJU e INMUJERES en el marco de una convocatoria regional del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). La producción de las historias se realizó en 2015 y se relatan en presente.

Es un reconocimiento hacia la juventud uruguaya que busca promover acciones que contribuyan a la construcción de culturas libres de estereotipos.

Artículo publicado en el sitio web del Instituto Nacional de la Juventud: www.inju.gub.uy